La ciencia detrás de las 4 S (Sun, Steak, Steel & Sats)

Las madrigueras a las que te puede conducir bitcoin son infinitas.

Hoy voy a explorar la madriguera de las «4 S» por la que llevo cayendo desde hace unos años. Son 4 pilares, que funcionan por separado, pero juntos multiplican sus beneficios.

Es un post algo más largo y técnico respecto a lo que suelo publicar, así que si algún punto no te interesa salta directemanente a lo que crees que puede interesarte.

La mayoría de los que habéis llegado aquí estaréis familiarizados con el «don´t trust, verify», y es que todo bitcoiner que se precie intenta confiar lo mínimo posible en terceros y verifica lo que puede por si mismo. Esto es válido en muchos ámbitos, y es de lo que voy a hablar hoy, de como investigando diferentes fuentes, he constatado una vez más como el dato mata relato.

Todo lo que expongo tiene una base sólida respaldada por la literatura científica: la exposición al sol (Sun), el entrenamiento de fuerza (Steel), la alimentación carnívora (Steak) y la soberanía financiera (Sats).

En un mundo donde vivimos desconectados de nuestro entorno natural, rodeados de radiación electromagnética artificial, con miedo al sol, sedentarios, comiendo alimentos ultraprocesados, y dependientes de un sistema financiero corrupto, estos cuatro pilares representan una vuelta a lo esencial. Son la antítesis del sistema centralizado que quiere mantenerte dependiente y esclavizado.

SUN: DESMONTANDO EL MITO DEL "SOL ASESINO"

vitamina hormona D3

Watkins, Richard R., Alexandra V. Yamshchikov, Tracy L. Lemonovich, y Robert A. Salata. “The Role of Vitamin D Deficiency in Sepsis and Potential Therapeutic Implications.” The Journal of Infection, vol. 63, no. 5, 2011, pp. 321–327. https://doi.org/10.1016/j.jinf.2011.07.002

El sol es el pilar de la vida, pero desde hace unas décadas se ha comenzado a demonizar, desde el mundo académico centralizado, hasta tal punto que se recomienda eliminar toda exposición al sol sin algún tipo de bloqueante. Nos han vendido la narrativa de que la radiación ultravioleta es inherentemente dañina, que causa cáncer y que debemos protegernos de ella a toda costa. Esta narrativa es totalmente falsa y tiene consecuencias devastadoras para nuestra salud hormonal y reproductiva.

La realidad es que la radiación UV no causa «daño» ni «mutaciones» en el ADN, sino alteraciones en la estructura del ADN que son necesarias para la biología celular. Estas «alteraciones» actúan como señales que desencadenan una cascada de procesos vitales fundamentales para nuestra salud, incluyendo la producción de las hormonas más importantes de nuestro cuerpo.

El espectro solar: una sinfonía de frecuencias

Para entender realmente los beneficios del sol, necesitamos comprender que la luz solar es policromática. No es sólo UV, sino un espectro completo donde cada frecuencia tiene su función específica:

El 73% de la luz solar es luz roja e infrarroja, siendo el infrarrojo cercano (NIR) el 52-53% del total. Esta luz está presente desde el amanecer hasta el anochecer, e incluso durante la noche, ya que se percibe como calor.

Al amanecer y al atardecer, la luz solar es predominantemente roja e infrarroja, con una proporción de 3 a 1 sobre la luz azul. Al mediodía solar, la luz azul aumenta en proporción. La UVA aparece aproximadamente una hora después del amanecer, y la UVB emerge al mediodía solar.

Los beneficios de la luz roja e infrarroja

La luz roja e infrarroja, que representa la mayor parte del espectro solar, tiene beneficios extraordinarios que van mucho más allá de lo que la mayoría imagina:

  • Regeneración de tejidos – La luz roja estimula la producción de colágeno y acelera la cicatrización. Es tan efectiva que se usa en medicina estética y tratamiento de lesiones.
  • Resolución de degeneración macular y cataratas – Estudios han demostrado que la luz roja puede revertir problemas oculares relacionados con la edad, algo que la medicina convencional considera «irreversible».
  • Producción de ATP y agua mitocondrial – La luz infrarroja penetra profundamente en los tejidos y estimula las mitocondrias para producir más energía celular (ATP) y agua estructurada dentro de las células.
  • Reparación de ADN y efectos antiinflamatorios – La luz roja activa mecanismos de reparación celular y reduce la inflamación sistémica, el verdadero enemigo del envejecimiento.

Cómo funciona realmente la radiación UV: la cascada hormonal

Cuando nos exponemos a la radiación UV, no estamos «dañando» nuestro ADN. La luz ultravioleta forma fotoproductos (dímeros de pirimidina) que son alteraciones estructurales necesarias. Estas activan la expresión del gen P53 (el gen guardián del genoma), que detiene el ciclo celular para evitar replicar el ADN con estas modificaciones y luego inicia su reparación.

El gen P53 también estimula la expresión del gen POMC (pro-opiomelanocortina), considerado por muchos como uno de los genes hormonales más importantes del cuerpo. POMC es un precursor polipeptídico que, al ser procesado, da origen a varias hormonas fundamentales que afectan directamente tu bienestar físico y emocional. Entre ellas:

ACTH (hormona adrenocorticotropa) – estimula la producción de cortisol en las glándulas suprarrenales, ayudando al cuerpo a gestionar el estrés, regular el metabolismo, y mantener niveles adecuados de energía a lo largo del día.

Es decir, la exposición solar no solo inicia un mecanismo de reparación celular, sino también una cascada hormonal que impacta profundamente en tu estado de ánimo, energía, y capacidad de adaptación al estrés.

El alfa MSH – es crucial para las hormonas sexuales y la fertilidad. Determina los niveles de testosterona/estrógenos y la capacidad de reproducción.

Beta-endorfinas – un potente analgésico en cantidades ínfimas (18 a 33 veces más potente que la morfina) que produce bienestar.

Lipotropina – ayuda a manejar la grasa corporal.

La conexión UV-Fertilidad – sin exposición UV la capacidad reproductiva desciende en picado.

El stablishment nunca menciona esto cuando recomienda usar protector solar: la alfa MSH, derivada de la POMC, activada a su vez por la UV, es crucial para las hormonas sexuales. Esto establece una conexión directa entre la luz UV, la regulación de hormonas sexuales y la fertilidad.

La Alfa MSH no solo regula la fertilidad, sino que también:

  • Controla el metabolismo.
  • Regula el sistema inmune (previniendo enfermedades autoinmunes).
  • Dirige la producción de melanina.

Vitamina D: más que una vitamina, una hormona fundamental

La luz ultravioleta, especialmente UVA y UVB, es fundamental para la producción de vitamina D (que en realidad es una hormona). La vitamina D, junto con la Alfa MSH, trabaja conjuntamente para destruir la autoinmunidad, dictando a las células inmunes cómo comportarse para evitar problemas.

La vitamina D es solo uno de los mas de 1000 procesos y moléculas que se generan en el cuerpo gracias a la luz ultravioleta.

El problema de los EMFs y la síntesis de vitamina D

Los campos electromagnéticos artificiales (WiFi, teléfonos móviles, dispositivos electrónicos) inhiben la síntesis de vitamina D y afectan las enzimas citocromo P450 necesarias para la producción de hormonas sexuales. Esto explica por qué algunas personas no pueden elevar sus niveles de vitamina D sin importar cuánto sol tomen o suplementos consuman.

La melanina: más que un protector solar

La melanina, generada por la Alfa MSH, no es solo un protector solar. Es una «supermolécula» negra capaz de absorber todas las longitudes de onda, incluyendo la radiación WiFi y la ionizante, convirtiéndola en energía utilizable. Se produce en todo el cuerpo: cerebro, riñones, pulmones, corazón, médula espinal y sistema inmune.

hongo radiación melanina

OK Diario, 22/08/2025 – Ver artículo original

Los protectores solares: disruptores hormonales disfrazados

Los protectores solares no sólo bloquean la producción de vitamina D, sino que impiden la procucción de POMC y ALFA MSH, afectando directamente a tu fertilidad y sistema inmune. Además, muchos contienen químicos que actúan como disruptores endocrinos y se han clasificado de forma aislada como carcinógenos graves. No en vano, desde la aparición y popularización de las cremas solares, el cáncer de piel ha aumentado exponencialmente.

 

El concepto del «callo solar» es fundamental: tu piel puede adaptarse gradualmente a la exposición solar, desarrollando su propia protección natural a través de la melanina y otros mecanismos de defensa celular.

Los costes de oportunidad de evitar el sol

Cuando evitas el sol por miedo al cáncer, estás intercambiando un riesgo mínimo por riesgos masivos:

Disfunción mitocondrial – Las mitocondrias necesitan luz para funcionar correctamente.

Problemas hormonales – Baja testosterona, problemas de fertilidad, disfunción tiroidea.

Enfermedades autoinmunes – Sin Alfa MSH y vitamina D, tu sistema inmune se vuelve loco.

Depresión y ansiedad – La falta de beta-endorfinas naturales afecta tu estado de ánimo.

Eenvejecimiento acelererado – Sin los mecanismos de reparación activados por UV, nuestro cuerpo no puede hacer frente al daño celular.

STEAK: LA ALIMENTACIÓN CARNÍVORA COMO PILAR DE LA SALUD DESCENTRALIZADA

Ahora vamos a hablar de mi pilar favorito, aunque no más importante que los demás. Durante décadas nos han vendido una pirámide alimentaria con cereales como «base» de la alimentación y las grasas saturadas como el enemigo. A continuación elaboraré por qué se trata de un engaño monumental de organismos y reguladores (centralizados).

La alimentación carnívora no es una «dieta de moda». Es un retorno a la alimentación para la cual nuestro diseño biológico se formó durante millones de años de evolución. 

Vamos con un poco de biología.

Piensa en la disposición de ocular de un animal carnivoro vs herbívoro:

  • El carnívoro al ser cazador, necesita los ojos pegados a la nariz y en un angulo cerrado para focalizar presas. Este es el caso de los humanos.
  • Los herbívoros no cazan, son presas potenciales, por eso tienen los ojos más separados y enfocando hacia ambos lados, así crean un ángulo más abierto que les permita detectar amenazas.
ojos cazador humano vs presa herbivoro

Hablemos ahora del PH del estómago en carnívoros y herbíboros:

  • Los humanos tenemos un PH muy ácido (~1), incluso más acido que muchos carnívoros. Lo cual denota una evolución en entornos donde la carne ha predominado.
  • Los herbívoros tienen un PH estomacal mucho menos ácido, normalmente por encima de 4.

¿Qué nos dice la dentición?:

  • La dentición humana tiene características propias de una dieta carnívora. Los incisivos son afilados para cortar la carne, mientras que los caninos, puntiagudos, sirven para sujetar y desgarrar el alimento. Los premolares y molares tienen cúspides diseñadas para triturar tejidos blandos y fibras musculares, facilitando la masticación de carne y otros alimentos de origen animal. Esta combinación permite realizar funciones propias de un dentado adaptado a la ingestión y procesamiento de carne.
  • En cambio, la dentición de los herbívoros está especializada para procesar material vegetal. Sus incisivos son más planos y anchos, adaptados para cortar hojas y tallos, y en muchos casos los caninos están ausentes. Los molares y premolares presentan coronas altas (hipsodontes) y superficies planas con crestas, ideales para moler y desgastar fibras vegetales duras como la celulosa. Esta estructura favorece la trituración continua de plantas, a diferencia de la dentadura humana, que está diseñada para cortar y triturar carne.
  • El dentista Weston Price demostró que las poblaciones cazadoras-recolectoras mantenían dientes perfectamente alineados y libre de caries, características que se perdían al adoptar alimentos modernos ricos en carbohidratos. La evidencia es clara: los carbohidratos se fermentan en la boca alimentando bacterias que producen ácidos corrosivos, mientras que «sin carbohidrato para fermentar, no hay caries«.
    La textura blanda de los alimentos procesados ha privado a nuestras mandíbulas del ejercicio necesario para su desarrollo óptimo, resultando en estructuras débiles que requieren ortodoncias para corregir lo que debería ser naturalmente perfecto. La dieta carnívora elimina tanto los carbohidratos fermentables como proporciona el estímulo mecánico esencial para el desarrollo mandibular, además de aportar nutrientes biodisponibles que fortalecen la estructura dental desde adentro. Mientras la industria dental se enfoca en soluciones paliativas, la alimentación carnívora aborda las causas fundamentales, representando el protocolo más efectivo para restaurar la salud dental sin intervenciones artificiales.

Eliminación de enfermedades «normales»

Las enfermedades crónicas que consideramos «normales» hoy (por ejemplo la tiroiditis de Hashimoto, que era rarísima en los años 60, diabetes tipo 2 o síndrome metabólico) están directamente relacionadas con los cambios en nuestra alimentación. La dieta carnívora es el protocolo estándar para muchas enfermedades en clínicas especializadas y a menudo resuelve problemas que la medicina convencional considera «incurables».

Un buen ejemplo que tenemos en la literatura ciéntifica reciente es un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard (Shan et al., 2021) basado en 2.029 participantes que seguían una dieta carnívora reveló mejoras significativas en enfermedades intestinales crónicas. Más del 93 % de los afectados por enfermedad inflamatoria intestinal reportaron alivio de síntomas como dolor, diarrea e hinchazón. Además, el 72 % redujo o eliminó la medicación, el 82 % mejoró su peso corporal y más del 69 % reportó mayor energía y bienestar mental. 

enfermedades azucar

 

Alta densidad nutricional y saciedad sin pesadez

La carne, los huevos, el pescado y los mariscos son la base alimenticia para la cual nuestro diseño biológico se formó. Estos alimentos permiten consumir grandes cantidades (700-800 gramos de chuletón) y sentirse completamente satisfecho sin la pesadez o el cansancio que provocan otras comidas.

Absorción optima de nutrientes

Los alimentos de origen animal no tienen antinutrientes, a diferencia de los cereales y legumbres, que «arruinan nuestra absorción de todos los nutrientes». Un estudio demostró que la absorción de zinc de las ostras disminuía drásticamente o incluso se volvía negativa cuando se combinaban con legumbres o maíz.

Esto sucede con «absolutamente todos los minerales, todos los aminoácidos, todas las proteínas, absolutamente con todo». Los antinutrientes en cereales y legumbres actúan como quelantes, secuestrando minerales esenciales y impidiendo su absorción.

La proteína animal es «óptimna» en digestibilidad y absorción de minerales según el índice DIAAS de la FAO, algo que ninguna proteína vegetal logra alcanzar.

Rica en antioxidantes y prevención de enfermedades

Contrario a lo que propugna la propaganda anti-carne, la carne está «llena de antioxidantes«: carnitina, carnosina, taurina, 4-hidroxiprolina. Además, contribuye a la síntesis de melatonina y glutatión, que se fabrican a partir de aminoácidos de proteínas animales.

La carne no causa cáncer, como el de colon. Esta narrativa se basa en estudios epidemiológicos defectuosos que asocian el consumo de carne con otros alimentos procesados y poco saludables, sin aislar las variables correctamente.

Evidencia científica: la dieta cetogénica como arma anticáncer

Pero aquí viene lo realmente revolucionario: la dieta carnívora no solo no causa cáncer, sino que puede ser una de las herramientas más poderosas para prevenirlo. Y esto no es especulación, sino ciencia sólida basada en uno de los descubrimientos más importantes de la oncología moderna.

En los años 20, el fisiólogo Otto Warburg en Alemania y el matrimonio Carl y Gerty Cori en Estados Unidos descubrieron algo extraordinario: las células cancerosas tienen un metablolismo completamente diferente al de las células normales. Este descubrimiento, conocido como el «efecto WARBURG», revela que las células tumorales son adictas a la glucosa de una manera patológica.

Mientras las células normales pueden usar tanto glucosa como grasas (cetonas) para producir energía de manera eficiente, las células cancerosas han perdido esta flexibilidad metabólica. Están atrapadas en un metabolismo primitivo que depende casi exclusivamente de la glucosa, y lo hacen de manera extremadamente ineficiente. Las células cancerosas consumen glucosa 200 VECES MÁS que las células normales, pero producen 15 veces menos energía. Es un metabolismo «pervertido» que las hace vulnerables a una estrategia nutricional específica.

Un estudio reciente publicado en Nature Communications por Johan Thevelein del Instituto Flamenco de Biotecnología ha revelado el mecanismo exacto de esta adicción. Las células cancerosas quedan atrapadas en un círculo vicioso: cuanta más glucosa consumen, más activan las proteínas RAS (responsables del crecimiento tumoral), y cuanto más se activan estas proteínas, más glucosa necesitan. Es literalmente una espiral de autodestrucción que podemos explotar a nuestro favor.

La molécula clave en este proceso es la fructosa-1,6-bisfosfato, que se produce cuando las células cancerosas metabolizan glucosa. Esta molécula activa directamente las proteínas RAS mutantes, perpetuando el crecimiento tumoral. Como explica Thevelein: «El efecto Warburg crea un círculo vicioso mediante la activación de Ras, y esto explica la correlación entre la fuerza del efecto Warburg y la agresividad del tumor«.

Aquí es donde la dieta carnívora se convierte en un arma biológica contra el cáncer. Al eliminar los carbohidratos de la dieta, forzamos al cuerpo a entrar en cetosis, donde produce cetonas a partir de las grasas. Las células normales pueden usar estas cetonas perfectamente, pero las células cancerosas, atrapadas en su metabolismo defectuoso, no pueden.

Es como cortar el suministro de combustible a un ejército invasor mientras mantienes alimentadas a tus propias tropas. Las células sanas siguen funcionando óptimamente con cetonas, mientras las células cancerosas literalmente se mueren de hambre.

La evidencia experimental es contundente: cuando se retira la glucosa del medio de cultivo, las células cancerosas MUEREN, mientras que cuando se les proporciona glucosa abundante, PROLIFERAN agresivamente. Los investigadores ya están explorando el uso de inhibidores del metabolismo de la glucosa como fármacos antitumorales, pero nosotros podemos lograr el mismo efecto simplemente cambiando lo que comemos.

Lo más fascinante es que este mecanismo se ha conservado durante millones de años de evolución, desde las levaduras hasta los humanos, lo que indica que es un proceso biológico fundamental. Como señala Thevelein: «Es asombroso que este mecanismo se haya conservado a lo largo de la larga evolución desde las levaduras hasta los humanos».

El objetivo científico es claro: «abolir específicamente el efecto Warburg en células cancerosas, pero no el flujo glucolítico basal en células normales» para «matar selectivamente a las células cancerosas». Y la dieta carnívora hace exactamente eso de manera naturala

El ciclo de Krebs: la central energética que explica la superioridad metabólica de la dieta carnívora

Para entender completamente por qué la dieta carnívora es tan poderosa, necesitamos adentrarnos en la bioquímica fundamental de nuestras células: el ciclo de Krebs (también llamado ciclo del ácido cítrico o ciclo de los ácidos tricarboxílicos).

Este ciclo, descubierto por Hans Krebs en 1937 (quien ganó el Premio Nobel por ello), es la central energética de nuestras células. Ocurre en las mitocondrias, esas «plantas de energía» celulares que determinan nuestra vitalidad, longevidad y resistencia a enfermedades.

El ciclo de Krebs es una serie de reacciones químicas que convierten el acetil-CoA (derivado de carbohidratos, proteínas y grasas) en energía utilizable. Es el punto de convergencia donde todos los nutrientes se transforman en ATP, la moneda energética celular.

Pero aquí está la clave que la industria alimentaria no quiere que sepas: el ciclo de Krebs funciona óptimamente cuando se alimenta de grasas, no de glucosa.

Cuando consumes carbohidratos, estos se convierten en glucosa, que entra en la glucólisis para producir piruvato. Este piruvato se convierte en acetil-CoA, que entra al ciclo de Krebs. Pero este proceso es ineficiente y genera más radicales libres y estrés oxidativo.

En cambio, cuando consumes grasas animales en una dieta carnívora, los ácidos grasos se descomponen directamente en acetil-CoA mediante beta-oxidación, entrando al ciclo de Krebs de manera limpia y eficiente. Este proceso genera menos subproductos tóxicos y más energía utilizable.

La Cetosis: el estado metabólico superior

Cuando reduces drásticamente los carbohidratos (menos de 50g diarios), tu cuerpo entra en un estado llamado cetosis. En este estado, el hígado convierte las grasas en cuerpos cetónicos: acetoacetato, beta-hidroxibutirato y acetona.

Estos cuerpos cetónicos son un combustible superior para casi todos los tejidos del cuerpo, especialmente el cerebro. Contrario a la creencia popular, el cerebro no necesita glucosa; puede funcionar perfectamente (incluso mejor) con cetonas.

La ciencia detrás de esto es fascinante: los cuerpos cetónicos producen más ATP por molécula de oxígeno consumida que la glucosa. En términos simples, es como comparar un motor diésel de alta eficiencia con un motor de gasolina derrochador.

Además, la cetosis tiene un efecto estabilizador en el ciclo de Krebs. Cuando hay exceso de acetil-CoA (como ocurre en una dieta rica en grasas), parte se convierte en cuerpos cetónicos, que luego pueden ser utilizados por otros tejidos. Este proceso, llamado cetogénesis, ayuda a mantener la homeostasis del ciclo de Krebs y previene la acumulación de ácidos grasos oxidados incompletamente.

La conexión mitocondrial: por qué la dieta carnívora mejora la energía celular

Las mitocondrias son las «centrales eléctricas» de nuestras células, y su salud determina nuestra vitalidad general. La dieta carnívora mejora drásticamente la función mitocondrial por varias razones:

1. Biogénesis mitocondrial – Los cuerpos cetónicos activan genes que aumentan la producción de nuevas mitocondrias, especialmente en el cerebro y los músculos.

2. Menos daño oxidativo – La cetosis reduce la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS) que dañan las mitocondrias. Esto se debe a que el metabolismo de las cetonas genera menos radicales libres que el metabolismo de la glucosa.

3. Mayor eficiencia energética – Las mitocondrias funcionan más eficientemente con cetonas, produciendo más ATP por molécula de oxígeno consumida.

4. Autofagia mejorada – La dieta carnívora/cetogénica promueve la autofagia, el proceso de «limpieza celular» que elimina mitocondrias dañadas y componentes celulares defectuosos.

La flexibilidad metabólica: el superpoder olvidado

Uno de los beneficios más profundos de la dieta carnívora es la recuperación de la flexibilidad metabólica, la capacidad de alternar sin problemas entre diferentes fuentes de combustible según las necesidades.

El ser humano evolucionó con esta capacidad durante millones de años, pero la dieta moderna alta en carbohidratos nos ha dejado atrapados en un metabolismo dependiente de la glucosa. Estamos constantemente en un ciclo de hambre-saciedad, con picos y caídas de energía, dependientes de comidas frecuentes.

La dieta carnívora restaura esta flexibilidad metabólica perdida. Después de unas semanas de adaptación, tu cuerpo puede alternar perfectamente entre:

• Quemar grasa almacenada durante el ayuno o actividad de baja intensidad
• Utilizar cetonas para el cerebro y actividades de intensidad moderada
• Recurrir a la gluconeogénesis (producción de glucosa a partir de proteínas) para actividades de alta intensidad

Esta flexibilidad metabólica es la razón por la que las personas en dieta carnívora reportan niveles de energía estables y sostenidos durante todo el día, sin los típicos «bajones» después de las comidas.

La paradoja de la gluconeogénesis: por qué no necesitas carbohidratos

Una de las objeciones comunes a la dieta carnívora es: «¿Pero no necesitas carbohidratos para la glucosa?». La respuesta científica es un rotundo NO.

Tu cuerpo tiene un proceso llamado glucogénesis, que crea toda la glucosa necesaria a partir de proteínas y grasas. Este proceso ocurre principalmente en el hígado y es extremadamente eficiente.

Lo fascinante es que la gluconeogénesis es un proceso autorregulado. Tu cuerpo produce exactamente la cantidad de glucosa que necesita, ni más ni menos. Esto evita los picos de insulina y la montaña rusa metabólica que provocan los carbohidratos dietéticos.

Además, la gluconeogénesis es un proceso que optimiza el ciclo de Krebs. Cuando ciertos aminoácidos se convierten en glucosa, generan intermediarios del ciclo de Krebs como el oxaloacetato, que pueden ser limitantes en una dieta alta en grasas. Esto asegura que el ciclo de Krebs funcione de manera óptima incluso en ausencia de carbohidratos dietéticos.

La grasa animal y la grasa saturada son «perfectas» para el cuerpo humano. Nuestras propias células fabrican ácido palmítico, la grasa saturada más «temida» por la narrativa oficial, lo que indica claramente su beneficio para nuestro organismo.

La carne, el pescado y el marisco tienen un perfil de aminoácidos perfecto y no contienen ácido linoleico OMEGA-6, que es extremadamente dañino para la salud humana y está presente en aceites vegetales industriales.

Reducción de la inflamación

El principal problema de las legumbres, cereales y diversos vegetales es que «causan inflamación». La inflamación crónica es «lo más grave» y se relaciona directamente con el envejecimiento y la muerte prematura.

Una dieta carnívora, al eliminar estos alimentos inflamatorios, contribuye dramáticamente a reducir la inflamación sistémica, permitiendo que el cuerpo se cure y regenere naturalmente.

Mejora de la salud sexual y hormonal

Los cambios en la salud sexual y los niveles de testosterona con una dieta carnívora son «INCREÍBLES». ¿Por qué? Porque el colesterol es la «MOLÉCULA MADRE» de todas las hormonas esteroideas, incluidas las hormonas sexuales como la testosterona.

La exposición adecuada a la luz solar influye directamente en la producción de vitamina D y colesterol a partir del 7-dehidrocolesterol, y la luz misma regula la producción y reciclaje de hormonas sexuales.

Nuestros abuelos tenían el doble de testosterona que un hombre moderno de 20 años. Esto sugiere una correlación directa con los cambios en la dieta y la exposición a la luz solar.

Beneficios en el rendimiento físico

Con una dieta carnívora, se reporta una mejora significativa en el rendimiento físico, necesitando menos entrenamiento para estar «en forma». Esto se debe a la mayor eficiencia energética, mejor recuperación muscular y reducción de la inflamación.

STEEL: EL ENTRENAMIENTO DE FUERZA COMO MEDICINA ANTI-ENVEJECIMIENTO

Schwendinger, Fabian, y Evi Weidmann. “Lack of physical activity is a global problem.” British Journal of Sports Medicine, vol. 56, no. 13, 2022, p. 755. https://bjsm.bmj.com/content/56/13/755

Llegamos al tercer pilar fundamental de la salud descentralizada: el entreneamiento de fuerza. La ciencia moderna está redescubriendo lo que nuestros ancestros sabían instintivamente: la fuerza muscular es el mejor tratamiento anti-envejecimiento disponible.

No se trata simplemente de algo de estético, estoy hablando de supervivencia, longevidad y calidad de vida hasta el último día.

El músculo: mucho más que vanidad

El tejido muscular ha sido reducido, a menudo, por la cultura moderna a una cuestión meramente estética, algo para presumir en Instagram. Pero la realidad biológica es mucho más profunda: el músculo es un ÓRGANO ENDOCRINO VITAL que determina literalmente cuánto y cómo vivirás.

Cada vez que entrenas fuerza, tus músculos liberan mioquinas, compuestos bioactivos que actúan como mensajeros en todo tu cuerpo. Estas mioquinas son tan poderosas que:

mejoran la función cognitiva y protegen tu cerebro
regulan el metabolismo y sensibilidad a la insulina
reducen la inflamación sistémica
fortalecen los huesos y previenen la osteoporosis
modulan el sistema inmune
desarrollan grasa parda (la grasa que quema calorías y protege del frio)

El sedentarismo es tan destructivo precisamente porque priva a tu cuerpo de la liberación de estos compuestos vitales.

La fuerza como predictor de longevidad

Tu fuerza muscular es uno de los mejores predictores de mortalidad que existen. Y esto no es solo para ancianos; incluso en personas jóvenes, la fuerza muscular predice el riesgo de muerte prematura.

Múltiples estudios han demostrado que:

• Una mayor masa muscular se asocia con menor riesgo de diabetes.
• Las personas con más músculo tienen mayor índice de supervivencia ante un cáncer.
• La fuerza muscular reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Un estudio mostró que el 20% de las personas con mejor calidad muscular sufrieron menos mortalidad por todas las causas. Como bien dice Mark Rippetoe: «las personas fuertes son más difíciles de matar».

La calidad muscular: no solo tamaño

No se trata solo de tener músculos grandes. La calidad del tejido muscular es crucial. Un músculo infiltrado de grasa (como ocurre en personas sedentarias que comen mal) pierde su función protectora.

El músculo sano:

Facilita las actividades diarias hasta edades avanzadas
Mitiga golpes y caidas, previniendo fracturas
Estabiliza articulaciones y espalda, reduciendo dolor crónico
Actúa como reserva fisiológica ante enfermedades o cirugías

Las personas con mayor masa muscular no solo viven más, sino que se recuperan más rápido de cualquier contratiempo de salud.

La conexión cerebro-músculo: mioquinas y función cognitiva

Uno de los descubrimientos más fascinantes de la ciencia moderna es la conexión entre el entrenamiento de fuerza y la salud cerebral. Cuando entrenas con pesas, tus músculos liberan compuestos que cruzan la barrera hematoencefálica y mejoran la función cognitiva.

Estas mioquinas estimulan la producción de BDNF (Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro), una proteína que actúa como «fertilizante» para tus neuronas, promoviendo:

• Formación de nuevas conexiones neuronales.
• Protección contra enfermedades neurodegenerativas.
• Mejora de la memoria y capacidad de aprendizaje.
• Resistencia al estrés mental.

Es por esto que las personas que entrenan fuerza regularmente reportan mayor claridad mental y estabilidad emocional. Tu cerebro literalmente funciona mejor cuando tus músculos son fuertes.

 

Combatiendo la sarcopenia: el enemigo silencioso

A partir de los 30 años, si no haces nada para evitarlo, comienzas a perder aproximadamente un 3-5% de tu masa muscular por década. Este proceso, llamado sarcopenia, se acelera después de los 60 años y es una de las principales causas de dependencia en la vejez.

Las reducciones de masa muscular con la edad se deben más al desuso crónico que al envejecimiento en sí. Estudios con personas mayores de 70 años que han entrenado durante décadas muestran músculos comparables a los de personas jóvenes.

No existe un límite de edad a partir del cual sea imposible ganar masa muscular. Se han demostrado mejoras significativas en fuerza y musculatura incluso en personas de 90 años.

Memoria muscular: el seguro biológico

Otra ventaja extraordinaria del entrenamiento de fuerza es la memoria muscular. Una vez que has construido músculo, recuperarlo después de un período de inactividad es mucho más fácil que ganarlo por primera vez.

Esto se debe principalmente al mantenimiento de los núcleos celulares ganados en las fibras musculares durante el entrenamiento previo. Estos núcleos adicionales permanecen incluso cuando el músculo se atrofia, facilitando una recuperación rápida cuando vuelves a entrenar.

Además:

• La pérdidad de masa muscular es mínima durante las primeras 2-3 semanas de inactividad.
• Se requiere menos esfuerzo para mantener el músculo que para ganarlo.
• Incluso una sesión a la semana puede ser suficiente para preservar tus ganancias durante períodos limitados.

Recomposición corporal: el santo grial del fitness

Contrario a lo que muchos «expertos» afirman, es perfectamente posible ganar músculo y perder grasa al mismo tirmpo, especialmente si eres principiante o retomas el entrenamiento después de un tiempo.

La combinación de entrenamiento de fuerza con una dieta carnívora/cetogénica crea el ambiente hormonal perfecto para esta «recomposición corporal»:

• La proteína de alta calidad proporciona los aminoácidos necesarios para la construcción muscular
• La cetosis moviliza las reservas de grasa para energía
• El entrenamiento de fuerza envía la señal para preservar y construir músculo.
• La ausencia de carbohidratos mantiene la insulina baja, facilitando la quema de grasa.

SATS: LA SOBERANÍA FINANCIERA COMO CUARTO PILAR

El cuarto pilar de nuestra salud soberana es la independencia financiera a través de Bitcoin. Los que me leeis de vez en cuando ya conoceis mi postura Bitcoin maximalista, así que no me extenderé demasiado en este punto, pero es fundamental entender que la salud financiera es inseparable de la salud física y mental.

Aquí no voy a extenderme con literatura científica, simplemente me gustaría mencionar, para aquellos curiosos y no iniciados, que la escuela autríaca de economía se ha encargado de motivar, desde hace mucho tiempo, la necesidad de un dinero duro e independiente del poder estatal. 

El dinero fiat, constantemente devaluado por la impresión descontrolada de los bancos centrales, es para tu riqueza lo que los ultraprocesados son para tu cuerpo: una sustancia adulterada que te enferma lentamente. Bitcoin, con su oferta limitada y su resistencia a la censura, representa para tus finanzas lo que la carne, el sol y el entrenamiento representan para tu cuerpo: un retorno a los principios naturales que han funcionado durante milenios.

La acumulación de satoshis (sats) es la forma más efectiva de proteger tu energía vital y el tiempo de tu trabajo, del mismo modo que la acumulación de músculo protege tu capacidad física, y la exposición solar protege tu sistema hormonal.

REFLEXIÓN FINAL: LA REVOLUCIÓN SILENCIOSA

Todo lo expuesto anteriormente es un grito, una ruptura de cadenas y una llamada a la soberanía individual que nos han arrebatado. En un mundo que quiere mantenerte dependiente, cada vez que tomas sol sin protector, cada vez que levantas pesas, cada vez que comes carne ignorando la propaganda vegana y cada vez que compras y atesoras Bitcoin en lugar de mantener tu dinero en el banco, estás llevando a cabo un acto de rebeldía contra el sistema.

El establishment quiere que tengas miedo al sol, que seas débil y sedentario, que vivas desconectado de la Tierra, que comas alimentos que te inflaman y enferman, que dependas de su sistema financiero. ¿Por qué? Porque un ser humano sano, fuerte, enérgico, mentalmente claro y financieramente independiente es mucho más difícil de controlar.

La salud descentralizada es la base de la libertad individual. No puedes ser verdaderamente libre si dependes de un sistema médico politizado y corrupto, si necesitas todo tipo de suplementos para funciones básicas, si tu energía depende continuamente de estimulantes artificiales, si tu fuerza se deteriora año tras año, si tu dinero pierde valor constantemente.

Reconecta con la Tierra. Reconecta con el Sol. Reconecta con tu fuerza ancestral. Reconecta con tu diseño biológico. Reconecta con el dinero duro. Tu cuerpo, tu mente y tu libertad te lo agradecerán.

La verdad siempre encuentra su camino. Y la verdad es que fuimos diseñados para ser sanos, fuertes, libres y soberanos. Todo lo demás es propaganda.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ARTÍCULOS CIENTÍFICOS

1. GREWAL, Manjot K., et al. A Pilot Study Evaluating the Effects of 670 nm Photobiomodulation in Healthy Ageing and Age-Related Macular Degeneration. Journal of Clinical Medicine, 2020, vol. 9, no. 4, p. 1001. DOI: 10.3390/jcm9041001. Disponible en: https://www.mdpi.com/2077-0383/9/4/1001
 
2. PEETERS, Ken, et al. Fructose-1,6-bisphosphate couples glycolytic flux to activation of Ras. Nature Communications, 2017, vol. 8, no. 922. DOI: 10.1038/s41467-017-01019-z. Disponible en: https://www.nature.com/articles/s41467-017-01019-z
 
3. WATKINS, Richard R., et al. The Role of Vitamin D Deficiency in Sepsis and Potential Therapeutic Implications. The Journal of Infection, 2011, vol. 63, no. 5, p. 321-327. DOI: 10.1016/j.jinf.2011.07.002. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jinf.2011.07.002
 
4. Muscular Fitness and All-Cause Mortality: Prospective Observations. ResearchGate, 2014. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/265285888_Muscular_Fitness_and_All-Cause_Mortality_Prospective_Observations
 
5. Artículo sobre fitness muscular y mortalidad. American Journal of Clinical Nutrition, 2023. Disponible en: https://ajcn.nutrition.org/article/S0002-9165(23)29045-0/fulltext
 
6. Estudio sobre ejercicio y longevidad. British Journal of Sports Medicine, 2022, vol. 56, no. 13, p. 755. Disponible en: https://bjsm.bmj.com/content/56/13/755
 
7. Estudio sobre dieta carnívora. SAGE Journals, 2021. Disponible en: https://journals.sagepub.com/doi/full/10.1177/CarnivoreSurvey2021
 
8. Estudio en PubMed. PubMed, 1979. PMID: 458251. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/458251/
 
9. Artículo sobre estudios relacionados. PMC, 2024. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10979801/
 
10. PÉREZ-LÓPEZ, Jorge, et al. Irisin/BDNF signaling in the muscle‑brain axis and circadian system: A review. Molecular and Cellular Biochemistry, 2024, vol. 489, p. 161–179. DOI: 10.1007/s11010-023-04804-5. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38164079

 

ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS

 
10. LÓPEZ VERA, Ana. Los científicos no dan crédito: encuentran en Chernóbil un hongo negro que se alimenta de la radiación. OK Diario, 22 agosto 2025. Sección: Naturaleza. Disponible en: https://okdiario.com/naturaleza/cientificos-no-dan-credito-encuentran-chernobil-hongo-negro-alimenta-radiacion-15223843
 
11. Las células cancerosas consumen glucosa 200 VECES MÁS. El Español, 23 noviembre 2017. Sección: Ciencia/Salud. Disponible en: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20171123/264224311_0.html

 

RECURSOS WEB ESPECIALIZADOS

 
12. KILTZ, Dr. Steak and Eggs Diet. Doctor Kiltz, [fecha de consulta: 13 septiembre 2025]. Disponible en: https://www.doctorkiltz.com/steak-and-eggs-diet/
 
13. IBÁÑEZ, Dra. Esther. La evidencia experimental es contundente. Dieta cetogénica y tumor cerebral. Dra. Esther Ibáñez, [fecha de consulta: 13 septiembre 2025]. Disponible en: https://www.xn--draestheribaez-

 

LIBROS

 
14. STRO, Carlos; STRO, Ricardo. Supervivir: Vuelve al origen y recupera tu salud. Barcelona: Grijalbo, 2022. 296 p. ISBN: 978-84-253-6219-4.
 
15. VÁZQUEZ, Marcos. Fitness Revolucionario: Lecciones ancestrales para una salud salvaje. Madrid: Anaya Multimedia, 2018. 264 p. ISBN: 978-84-415-4019-4.
 
16. BECKER, Robert O.; SELDEN, Gary. The Body Electric: Electromagnetism and the Foundation of Life. New York: William Morrow Paperbacks, 1998. 368 p. ISBN: 978-06-880-6971-1.
 
17. KRUSE, Jack. Epi-Paleo Rx: The Prescription for Disease Reversal and Optimal Health. [Estados Unidos]: Optimized Life PLC, 2013. ISBN: 978-09-890-5773-8.

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